Lo cambios no llegan solos.
Si hay algo que he aprendido a lo largo de los dos últimos años es que los cambios no llegan solos.
Hay veces que estamos descontentos con nuestras vidas, por algún motivo seguramente absurdo, y esperamos que algo se alinee en el universo y que nuestra existencia en este mundo cambie radicalmente por arte de magia.
Y no.
Las cosas no son así.
Yo me incluyo en ese grupo de personas que a veces siente que la vida, en si, es un sin sentido... Me hago miles de preguntas del tipo "¿Para que sirve todo esto?" Y aunque por lo general esos momentos de dudas y bajón no suelen durar mucho siempre se me queda la sombra de esas preguntas rondándome la mente.
Por lo general, cuando estamos metidos en ese tipo de bucle, esperamos inconscientemente que algo, a saber qué, aparezca de la nada y nos diga "Eh, a partir de aquí tu vida va a ser una maravilla" pero las cosas no funcionan así en este mundo tan complicado que nos hemos encargado de crear.
Aunque en cierto modo las cosas en nuestra cabeza son mucho más fáciles de lo que pensamos y, si de algo estoy segura, es de que podemos crear cambios significativos con relativamente poco es esfuerzo... Al menos en lo que va a ir siendo nuestro interior.
¿Cuesta trabajo? Depende.
Es dificil acostumbrarse a cambiar la manera de procesar las cosas, muy dificil, pero no va más allá de un trabajo de prueba y error, de constancia.
Y nada, estos son los pensamientos aleatorios que me rondan la cabeza así de buena tarde.
¡Feliz Viernes!
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